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27 may. 2012

Más detalles sobre la boda (o mejor dicho, reboda)

La web "todoellas.com" nos da muchos detalles sobre la boda entre Alejandro Sanz y Raquel Perera. Esto cuenta la publicación:
Alejandro Sanz y Raquel Perera son los número 1 a la hora de organizar sorpresas. Bien los saben los 300 invitados que acudieron el pasado sábado a la finca que el cantante tiene en Jarandilla de la Vera, Cáceres. La cita era a eso de la media tarde y el motivo el bautizo de Dylan, el hijo que Chan y la que fue su novia durante seis años tienen en común. Por cierto, que fueron los compañeros de TentacionesDeMujer.com los primeros en lanzar la primicia al ruedo mediático. Durante algo más de una hora, los invitados disfrutaron de un cocktail y fueron obsequiados con un abanico que llevaba impresa la cara de Dylan. Después serían trasladados en minibuses hasta lo alto de una montaña, donde está ubicada la capilla en la que iba a celebrarse la ceremonia bautismal. Allí esperaron unos minutos hasta que Alejandro, vestido de blanco con un traje firmado por Dolce & Gabbana, y Raquel, ataviada con vestido blanco de novia, ramo de flores y un diamante que adornaba su frente, dándole un toque muy exótico, hicieron su entrada. Ya Raquel y Alejandro colocados frente al altar, el sacerdote que ofició la ceremonia reveló que había doble sorpresa: bautizo y boda. Y cuando todavía los invitados no se habían recuperado del impacto, añadió que, en realidad, en cuanto al matrimonio que iba a oficiarse, se trataba de una renovación de votos, pues la pareja se casó el pasado día 23 de este mes, en la más estricta intimidad, y fue bendecida por un cura franciscano, íntimo de la familia Sanz. Tras el bautizo y la reboda, los novios agasajaron a sus acompañantes con un catering donde no faltó exquisitez alguna: mariscos, carnes, ibéricos y cualquier tipo de delicatessen culinaria que pueda imaginarse. En cuanto a la bebida, más de lo mismo, pues tan sólo se saborearon primerísimas marcas. Después llegaría el turno del baile. Por supuesto, las chirigotas de Cádiz también estuvieron presentes, para delicia de los pequeños que allí se encontraban. Tampoco faltó el flamenco, que tanto gusta a Alejandro. Sin olvidar otros sonidos, como la música disco. Los novios estuvieron de lo más atentos y cariñosos con sus invitados. Charlaron con todos y cada uno de los 300 asistentes. Se trataba de su gente, los que quieren y ocupan un lugar especial en su vida. Aparte de los familiares y amigos de infancia y adolescencia, estuvieron presentes Paco y Pepe de Lucía, Malú no pudo asistir por motivos laborales, Pepe Barroso y su esposa, el matrimonio Ridinger, Paulina Rubio, Rosa Lagarrige, manager del cantante, el productor musical El Capi, descubridor de Alejandro Sanz, Jesús López, presidente de la compañía discográfica Universal, Iñigo Zabala, presidente de Warner Music, el ex ministro José María Michavila, Elena Tablada, la actriz Carmen Gutiérrez, Fiona Ferrer, Mariola Orellana, el escritor y empresario Antwone López, Antonio Carmona y la hermana de Estrella Morente, entre otros.Los hijos del cantante, Manuela, Alexander y Dylan se lo pasaron en grande jugando con otros niños que asistieron a la boda. Para ellos dispusieron los novios un puesto de lo más dulce donde no faltaba chuchería alguna. Y así, con sus golosinas en la mano, los pequeños quedaron extasiados viendo los fuegos artificiales que concitaron la admiración de todos los allí presentes. La fiesta se dio por acabada a las nueve de la mañana, hora en que los novios se retiraron a descansar. Antes lo habían hecho muchos de sus invitados, que se hospedaron en hoteles cercanos a la finca. El matrimonio Ridinger pernoctó en la casa de invitados que los recién casados tienen dentro de su propiedad. Alejandro y Raquel han preparado su boda a conciencia. Se trataba de un sueño que acariciaban desde hacía mucho y que el trabajo ha ido posponiendo. Perera llegó a la vida del cantante cuando éste más la necesitaba. Aquella fue una época convulsa que ya es cosa del pasado. Al igual que muchos de los que formaron parte de aquellos días. La pareja tiene muy claro que su amor es lo primero y con esta boda han despejado todas las incógnitas que, los maledicentes, se empeñan en propagar cada cierto tiempo.