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25 abr. 2014

Alejandro Sanz pasa las noches en vela

El disciplinado Alejandro Sanz lleva varias semanas encerrado en el estudio de grabación donde compone las canciones de su nuevo disco, un período de duro trabajo que no solo le está ayudando a dar rienda suelta a su creatividad -el artista ha escrito ya 41 temas-, sino que amenaza con provocarle un grave insomnio debido a que suele trabajar siempre en mitad de la madrugada. "Llevo ya 41 canciones escritas y solo acabamos de empezar con la tormenta de ideas. Llamadme obseso, pero estoy dispuesto a hacer una gran obra esta vez. Buenas noches a todos, voy a seguir trabajando. Os merecéis todas las noches de la vida sin dormir, como yo", bromeó el cantante madrileño en su perfil de Twitter. Esta no es la primera vez que el famoso cantautor deja entrever en Twitter -su única puerta al mundo exterior durante su tiempo en el estudio- que la tranquilidad de la noche le ayuda a reflexionar y a concentrarse en la tarea de verbalizar sus sentimientos, ya que hace solo unos días quiso compartir tras la caída del sol los recuerdos que atesora de dos personas tan dispares pero, al mismo tiempo, esenciales en su vida: el escritor Gabriel García Márquez y su fallecida madre María Pizarro. "Hoy te sigo recordando como siempre, jefa [apelativo cariñoso que siempre utilizaba con su progenitora], sobre todo tras ser testigo de la Semana Santa sevillana", escribía poco después del parón vacacional al coincidir con el segundo aniversario de la muerte de su madre. "Ay don García Márquez, cuánto verbo llevaba usted dentro. Le vamos a echar mucho de menos", publicaba poco antes de compartir una imagen que le retrataba bajo las luces artificiales del estudio. Los fans del carismático Alejandro Sanz podrán frotarse las manos pensando en los potenciales éxitos que se desprenderán de su próximo álbum, teniendo en cuenta que su anterior trabajo discográfico, el alabado "La música no se toca", también fue producido en mitad de la noche y, desde su publicación, ha sido venerado como uno de los mejores discos de su carrera. El disco no solo llevó al extrovertido artista a recibir numerosos galardones en varias entregas de premios el año pasado, sino que también motivó que fuera nombrado doctor honoris causa por la prestigiosa Universidad de Berklee (Boston, Estados Unidos).