La revista Lecturas habla de una supuesta ex-amante de Alejandro Sanz, Marta Marín, que asegura haber tenido una relación con el cantante entre 2007 y 2011, mientras Sanz estaba ya con su actual pareja, Raquel Perera. El cantante puso punto y final a la relación cuando nació su tercer hijo, y nunca más quiso saber de ella. Marín, una bailarina catalana de 38 años, describe cómo lo conoció. "Conocí a Alejandro el 20 de noviembre de 2007 tras un concierto en Las Vegas" dice. "Yo me acababa de comprar un iPhone y estaba mirando fotos de mis viajes. Alejandro se acercó y me cogió el teléfono. Se lo quité porque tenía fotos mías en biquini y me daba corte que las viera". Después del tonteo, que sucedió ante la propia Raquel Perera, "al día siguiente para mi sorpresa me mandó el primer mensaje". Dice Marta que "la conversación fue subiendo de tono y acabamos hablando de intimidades. Al día siguiente me volvió a escribir diciéndome que no podía dejar de pensar en mí". Luego, más. "Él me pedía que le mandara fotos y también me las mandaba a mí... Las primeras eran inocentes, pero iban subiendo de tono: "Quítate algo, enséñame un poco más", me decía... Sin un día no le enviaba fotos se quejaba". Cuenta también los detalles de su primer encuentro, diez meses después, en el propio barco del artista y en altamar, lejos de los paparazzi. Después se siguieron viendo en la casa de un amigo, Nacho Vega, aunque siempre con la presión de la pareja de Sanz, Raquel, continuamente pendiente de él a través del móvil. Su relación duró cuatro largos años: "me dijo que le daba igual si Raquel sospechaba algo, no le importaba", afirma la bailarina. De la relación entre ambos surgió la canción Mala, de uno de sus últimos álbumes. Sus largas conversaciones telefónicas hicieron que Marta Marín se hiciera ilusiones con la relación: "Dejé todo lo que tenía en Las Vegas y me mudé a un pequeño apartamento en Miami para estar más cerca de él", confiesa. Pero cuando supo que iba a ser padre fue una noticia que le cayó como un jarro de agua fría y consiguió hundir a la bailarina. Su paternidad fue una noticia que Alejandro no le había confirmado pero cuando supo que era cierto dejó de hablarle. "Cuando nació su hijo me dejó de lado, me ignoró y me eliminó de su vida". Otra aventura de Alejandro Sanz que sale a la luz, ¿caerá también en el olvido?
7 mar 2012
Le sale una examante a Alejandro Sanz
La revista Lecturas habla de una supuesta ex-amante de Alejandro Sanz, Marta Marín, que asegura haber tenido una relación con el cantante entre 2007 y 2011, mientras Sanz estaba ya con su actual pareja, Raquel Perera. El cantante puso punto y final a la relación cuando nació su tercer hijo, y nunca más quiso saber de ella. Marín, una bailarina catalana de 38 años, describe cómo lo conoció. "Conocí a Alejandro el 20 de noviembre de 2007 tras un concierto en Las Vegas" dice. "Yo me acababa de comprar un iPhone y estaba mirando fotos de mis viajes. Alejandro se acercó y me cogió el teléfono. Se lo quité porque tenía fotos mías en biquini y me daba corte que las viera". Después del tonteo, que sucedió ante la propia Raquel Perera, "al día siguiente para mi sorpresa me mandó el primer mensaje". Dice Marta que "la conversación fue subiendo de tono y acabamos hablando de intimidades. Al día siguiente me volvió a escribir diciéndome que no podía dejar de pensar en mí". Luego, más. "Él me pedía que le mandara fotos y también me las mandaba a mí... Las primeras eran inocentes, pero iban subiendo de tono: "Quítate algo, enséñame un poco más", me decía... Sin un día no le enviaba fotos se quejaba". Cuenta también los detalles de su primer encuentro, diez meses después, en el propio barco del artista y en altamar, lejos de los paparazzi. Después se siguieron viendo en la casa de un amigo, Nacho Vega, aunque siempre con la presión de la pareja de Sanz, Raquel, continuamente pendiente de él a través del móvil. Su relación duró cuatro largos años: "me dijo que le daba igual si Raquel sospechaba algo, no le importaba", afirma la bailarina. De la relación entre ambos surgió la canción Mala, de uno de sus últimos álbumes. Sus largas conversaciones telefónicas hicieron que Marta Marín se hiciera ilusiones con la relación: "Dejé todo lo que tenía en Las Vegas y me mudé a un pequeño apartamento en Miami para estar más cerca de él", confiesa. Pero cuando supo que iba a ser padre fue una noticia que le cayó como un jarro de agua fría y consiguió hundir a la bailarina. Su paternidad fue una noticia que Alejandro no le había confirmado pero cuando supo que era cierto dejó de hablarle. "Cuando nació su hijo me dejó de lado, me ignoró y me eliminó de su vida". Otra aventura de Alejandro Sanz que sale a la luz, ¿caerá también en el olvido?